Si empezaste a entrenar no-gi (jiu jitsu sin kimono), te diste cuenta rápido de que una remera de algodón no aguanta: se estira, se llena de sudor y el rival la usa como agarre. El rashguard resuelve todo eso, pero no todos son iguales. Esto es lo que tenés que mirar.
Para qué sirve
El rashguard es una prenda ajustada de tela técnica con tres funciones: higiene (seca rápido, reduce hongos), protección (barrera entre tu piel y la del rival y la lona) y rendimiento (ceñido, no da tela para enganchar y te mantiene fresco).
1. El ajuste: compresión
La regla de oro: tiene que quedar ceñido al cuerpo, sin arrugas ni partes sueltas. Si te queda holgado como remera, no sirve. Guiate por la tabla de talles según altura y peso; acá no querés margen.
2. Las costuras: flatlock
Es el detalle que separa un buen rashguard de uno malo. Las costuras flatlock son planas y quedan lisas contra el cuerpo. Una costura común, con el roce y el sudor, irrita la piel y se abre. Antes de comprar, confirmá que sean flatlock.
3. La tela
Lo mejor es poliéster con spandex (elastano): el poliéster seca rápido y aguanta el roce; el spandex da elasticidad sin deformarse. Si tiene estampado, que sea sublimado (la tinta se integra a la tela y no se descascara).
4. Manga corta o larga
La larga protege más la piel y abriga; la corta es más fresca. Si vas a tener uno solo, la manga larga es la más versátil por la protección extra.
Reglas de torneo
En no-gi oficial (IBJJF) suele haber requisitos de color según el cinturón. Si competís, revisá el reglamento del torneo. Para entrenar, usá el que quieras.
En resumen
Compresión, costuras flatlock, tela de poliéster con spandex y el largo de manga según tu clima. Con eso tenés una prenda que se siente como una segunda piel y dura.
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